Los petrodólares incendian las crisis en Oriente Medio

martes, 12 de mayo de 2015

  • HispanTV
El petróleo y la crisis vinculada a él han marcado la historia de los últimos 70 años en Oriente Medio.

Los
Gobiernos de la región venden crudo y, mientras este negocio constituye
su principal ingreso, invierten grandes sumas en la compra de armas
procedentes de países occidentales, entre ellos Estados Unidos, Alemania
y Francia, las cuales emplean después en guerras y conflictos que se
desarrollan en esta región.

En otras palabras, hay una especie de
círculo vicioso entre la venta de armas, su adquisición y las crisis y
guerras que se producen en Oriente Medio. Por un lado, el petróleo de
Oriente Medio es enviado a Occidente y otras partes del mundo, mientras
su dinero llega a Oriente Medio. Después se origina una crisis o una
guerra en la región que provoca el flujo de este dinero hacia Europa y
EE. UU. y la llegada de armas a la región.

De
esto hemos sido testigo en las últimas décadas, y hoy en día más que
nunca. Siria, Irak, Yemen, Libia, entre otros países de la región están
sumergidos en el caos y las campañas bélicas que han dado como resultado
la muerte de miles de personas y el desplazamiento de millones más.

Estas
guerras conllevan enormes gastos tanto para aquellos gobiernos
incendiarios de los conflictos como para aquellos que se ven afectados o
involucrados; dado que estos países no poseen otro recurso que el
petróleo, sacrifican fortunas en reconstruir infraestructuras, alojar a
los desplazados, comprar municiones y armas, entre otras cosas, dejando
muy poco para el desarrollo del país y el bienestar social.

Un
claro ejemplo es el de Arabia Saudí, país que lanzó el pasado 25 de
marzo una guerra directa contra su vecino sureño, Yemen. Según los
informes, el gobierno saudí ha anunciado que aumentará el techo de la
producción de petróleo hasta 12 millones de barriles al día para poder
correr con los gastos de esta campaña bélica, además de disponer del
dinero requerido para la compra de armas a Francia.
De acuerdo con los informes, París ha suscrito un acuerdo militar con Riad por valor de 18 mil millones de dólares. 

De
hecho, la guerra de Yemen ha sido un pretexto para que EE. UU., Francia
y el Reino Unido, entre otros, se apoderen de los petrodólares saudíes,
de ahí que se hayan opuesto, en el Consejo de Seguridad de la ONU, a
cualquier propuesta basada en el cese de los bombardeos, justificando su
apoyo a Al Saud con el alegato de la lucha contra el terrorismo.

En
este sentido, en la reunión del Consejo de Seguridad, Rusia planteó un
cese al fuego inmediato en Yemen, un plan que fue rechazado por los
representantes de EEUU, Francia y el Reino Unido, quienes afirmaron que
deben consultarlo con sus gobiernos.

Asimismo,
cada vez que inicia una guerra en la región de Oriente Medio, de
inmediato, somos testigos de la presencia de las autoridades
estadounidenses y europeas en la región. Esto podría tener dos aspectos;
por un lado, intentar encontrar una solución a la situación y, por
otro, ofrecer la venta de armas y apoyo logístico con sus
correspondientes gastos, tanto para el agresor como para el agredido.

Exactamente
en este contexto, desde el inicio de la invasión saudí a Yemen, las
autoridades estadounidenses y europeas, entre ellas, el secretario de
Estado de EE.UU., John Kerry; el ministro de Exteriores francés, Laurent
Fabius; y el propio presidente galo, Francois Hollande; viajaron a
Riad, mientras otros como Alemania hicieron llamadas telefónicas, para
apoyar a Al Saud en su agresión al pueblo yemení. Quizás lo aparente sea
encontrar una solución, pero, también, se puede tocar la otra cara de
la moneda, es decir, el comercio de armas, tal como han declarado
Francia y EE.UU. con su apoyo logístico y armamentístico a los saudíes.

En este contexto, cabe destacar que un informe proporcionado por los expertos del IHS Janes,
en Londres, consideran que el reino saudí es el primer y principal
importador de equipamientos militares a nivel mundial,
superando a la
India, durante el año 2014, con una compra por valor de 6400 millones de
dólares.

Riad experimentó un aumento del 54 por ciento en 2014, y
se estima que, en 2015, tenga otra subida de un 52 % para alcanzar los
9800 millones de dólares. Cabe mencionar que, en este año, Arabia Saudí
emplea uno de cada siete dólares destinados a la compra de armas, cuyo
proveedor principal es Estados Unidos.

Este tema no solo se limita
a Arabia Saudí, sino también a otros países de la región, como Catar,
Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Egipto, entre otros.

Por
supuesto que la venta de armas a los países de la región no recompensa
todo el dinero que los países europeos y EE.UU. pagan por el petróleo,
pero la tensión existente motiva a los países de Oriente Medio a
sentirse siempre bajo una eventual amenaza, así que recurren estas
compras y a firmar contratos militares con sus “socios europeos”  para
sentirse un poco más seguros.

Con todo lo expuesto hay que
plantear dos cosas; en primer lugar, los conflictos ocurren siempre en
países en vía de desarrollo y, en el fondo del caos vivido en la región,
siempre ha habido un apoyo exterior, como el caso de la invasión saudí a
Yemen, que ha estado acompañada por diferentes países, como Francia, el
Reino Unido, EE.UU., entre otro
s. Además, el mundo entero es consciente
de que las ecuaciones internacionales han cambiado mucho con el tiempo y
ya ningún país puede beneficiarse de las guerras ni superpotencias como
EEUU se adentran en contiendas directas, puesto que afecta la imagen
del país agresor ante la opinión pública, además de los enormes gastos
que conlleva. Así que los países de la región deben estar atentos ante
las acciones de aquellos que los incitan a provocar una guerra.

Asimismo,
cuando un país dedica toda su riqueza a lanzar guerras o intervenir en
otros territorios, especialmente en los países en vía de desarrollo,
para “prevenir posibles amenazas”, es natural que el gobierno se vea
obligado a hacer caso omiso de las demandas internas, dando pie a la
generación de una bomba de tiempo en su propio territorio, a causa de la
insatisfacción popular, cuyo resultado podría ser el fin de los
gobernantes. Mientras tanto, si no hay guerras ni intervenciones, la
atención y esfuerzo se pueden centrar la el mejoramiento de la situación
del país para garantizar su seguridad y prosperidad, como el caso de
Noruega, que tiene petróleo y  se considera uno de los mejores países
del mundo en cuanto a bienestar social.

Escrito por Rasoul Goudarzi

martes, 12 de mayo de 2015 16:10
 http://www.hispantv.com/newsdetail/OPINIoN/23533/Los-petrodolares-incendian-las-crisis-en-Oriente-Medio
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