Burundi: Un contexto regional adverso

Burundi: Un contexto regional adverso

JAVIER FERNANDO MIRANDA
Lima08/02/2015

La actual situación política que está viviendo la República de Burundi,

es de lo más complicada. El pequeño país del África central, está a
tres meses de sus elecciones presidenciales, pero son los tribunales de
justicia, los que se han convertido en el gran elector del país, ya que
esta instancia del Estado, debe decidir si el actual presidente Pierre
Nkurunziza puede optar por una tercera elección o retirarse de la vida
política.
Además, de esta decisión y de la aptitud de la oposición,
puede depender la paz y la tranquilidad de esta nación. 

Luego de dos periodos de gobierno (del 2,005 al 2,015), la constitución
le prohíbe a Nkurunziza, ir a una tercera elección, pero el partido
oficialista ha presentado un recurso legal ante los tribunales de
justicia,
quienes deberán de fallar antes de los comicios programados
para el mes de mayo. Todo el mundo lo tiene claro, si Nkurunziza puede
presentarse a la reelección no hay duda, ganará el plebiscito
. Ante esta
certeza la presión sobre los jueces que tienen que tomar la decisión se
hace cada vez más intensa y desde la oposición se dejan oír veladamente
rumores de guerra. A pesar de los meritos del presidente: de haber
logrado la estabilización del país, luego de 12 años de guerra civil; la
modernización de la economía y el desarrollo de la ciudades;
en el
pasivo de este régimen se consideran: las restricciones a la libertad de
expresión, el control de los medios de comunicación, el
sobredimensionamiento de los servicios de inteligencia, usándolos como
una arma de control político y los diversos casos de violación de los
derechos humanos.

  Pero los problemas del presidente Nkurunziza no se
agotan en el proceso electoral, el entorno geopolítico de este país,
siempre ha jugado de forma adversa para su estabilidad política.

En los últimos años, a Burundi se le ha relacionado con las brutales
luchas étnicas entre tutsis y hutus, con el genocidio que sufrió su
vecina Ruanda y con la larga guerra civil que soporta, la muy cercana
República Democrática del Congo -RDC-, esta conflictiva región africana,
donde está enclavada Burundi, ha signado de inestabilidad política la
historia reciente de este país.

La situación de Burundi está muy condicionada por la conflictividad que
se vive en la región de los Grandes Lagos. Como hemos señalado, la
frágil inestabilidad en la RDC, que continúa a pesar del acuerdo de paz
de noviembre del 2013 con el movimiento rebelde M23, tendrá una gran
influencia en el futuro de Burundi, a medio y largo plazo. Del mismo
modo, el papel que asuma Ruanda en el conflicto, y su decisión de
intervenir o no en las provincias de la RDC fronterizas con su
territorio, condicionará, en cualquier sentido, la estabilidad política y
social de Burundi. Para eliminar obstáculos y avanzar en la dirección
adecuada, la renuncia a financiar o promover grupos paramilitares que,
al servicio de un gobierno determinado actúen en algún país vecino, es
un requisito imprescindible. Así sucedió con la más que presunta –según
la propia ONU- implicación directa de Ruanda y Uganda en el largo
conflicto congoleño.

La dimensión que alcanzaron las sucesivas guerras interétnicas,
protagonizadas por hutus y tutsis, presentes en todos los países
citados, es un peso que arrastra la región de los Grandes Lagos desde
hace décadas.
Como vemos, los condicionantes externos, que escapan al control del
gobierno de Bujumbura, y que están impuestos por el entorno geopolítico,
van a obligar a un mayor esfuerzo político, tanto de las autoridades y
la población de Burundi, como de los organismos regionales, para lograr
su estabilidad y enrumbar democráticamente a este sacrificado y abnegado
país. 

 http://guinguinbali.com/index.php?lang=es&mod=news&task=view_news&cat=3&id=4230

Comentarios – 1

1Jaume09/02/2015 14:25h.

Creo
injusto e inexacto seguir hablando en Burundi de conflicto interétnico
entre hutus y tutsis y esto por varios motivos: se trata de un conflicto
multifactorial que no permite la simplificación;
tengo muchos amigos de
diferentes orígenes ètnicos que no comparten la teoria de que el
conflicto sea interétnico, sino de lucha por el poder entre élites;
nadie escoje su origen ètnico; ha habido muchos casos de protección
mutua entre origenes étnicos diferentes; grandes potencias y
multinacionales están intresadas en el coflicto y en los beneficios que
sacan de él, camuflando sus intereses inconfessables; el mismo Acuerdo
de Paz de Arusha (año 2000) habla de un conflicto con tintes étnicos,
pero de auténtica lucha por el poder.

Burundi, del conflicto étnico a la protesta política

silvia nieto / madrid

Día 24/05/2015 – 06.00h

Los manifestantes rechazan la candidatura de Pierre Nkurunziza a las elecciones presidenciales del mes de junio

No se llama Jean, pero vive en Burundi y la crisis abierta
en su país puede comprometer su seguridad. Tiene 28 años y cuando charla
con ABC se interesa por la temperatura en España, confiesa que nunca ha
visitado Europa y admite que jamás ha necesitado un abrigo en
Bujumbura, la capital, donde vive desde la adolescencia. Su ciudad nace a
las orillas del río Tanganica y su población asciende a las 800.000
almas. Muchas participaron en las protestas de estas últimas semanas. Las calles, llenas de barricadas, han acogido la muerte de 25 burundeses asesinados por la policía.
Los ciudadanos rechazan que Pierre Nkurunziza, presidente de la nación
desde 2005, concurra a las elecciones de este mes de junio e intente
prolongar su liderazgo con un tercer mandato. La Constitución, que lo
prohíbe de forma expresa, les respalda.
Este jueves, Jean comenta que no va a trabajar por temor a
las «balas perdidas». Una infancia cerca de la guerra no bloquea el
miedo a la muerte. Parte de su niñez transcurrió en un campo de
refugiados de Buhiga, en una región del interior de Burundi. La frontera
del país dibuja la forma de un corazón humano y su tierra, su paisaje
de colinas ha sufrido los estragos de la violencia. El conflicto civil arrasó la nación de 1993 a 2005,
alimentado por una confrontación étnica entre hutus y tutsis que segó
la vida de 300.000 personas. El primer paso para la paz fue la firma de
los Acuerdos de Arusha en diciembre del año 2000. El documento
responsabilizaba a los colonos alemanes y belgas de encender la mecha
del odio racial «en el marco de una estrategia pensada en dividir para
reinar».

Alemania perdió su imperio colonial tras su derrota en la

Primera Guerra Mundial. La Sociedad de Naciones, antecesora fallida de
las Naciones Unidas, cortó la tarta y otorgó a Bélgica el mandato de Burundi en 1921.
Durante esos años, los europeos introdujeron ideas en boga en nuestro
continente en el período de entreguerras. Así establecieron que los
tutsis
, una etnia minoritaria dedicada a la ganadería y clase dirigente,
eran racialmente superiores. La mayoría hutu, de agricultores, quedó
relegada a un segundo lugar. Solo por encima de los twa, el pueblo
pigmeo que siempre careció de derechos. La independencia lograda en
julio de 1962 no trajo la paz. En 1972, los tutsis masacraron a los
hutus
. Las cifra de muertos varía entre las 100.000 y 300.000 personas.
La guerra civil de Burundi terminó en 2005, cuando Pierre Nkurunziza fue elegido en las urnas para liderar el país.
Su partido, el CNDD-FDD —Consejo Nacional para la Defensa de la
Democracia-Fuerzas de Defensa de la Democracia—, combatió como milicia
durante el conflicto. Cuenta con el apoyo de la mayoría hutu, a la que
también pertenece el presidente.

Una crisis política

La sombra de los enfrentamientos étnicos planea sobre
Burundi, pero no está en el origen de las tensiones que vive el país. Un
cooperante que trabajó en África durante años, al que llamaremos Juan,
remarca este aspecto: «Nkurunziza es hutu y el que quiere coger el poder también»,
indica en referencia a Godefroid Niyombaré, el general que dio un golpe
de Estado fallido el pasado 13 de mayo. Ese día, el presidente se
encontraba en la ciudad tanzana de Dar el Salaam, en una cumbre
celebrada para lidiar con la crisis. Los militares rebeldes aprovecharon
su ausencia y ocuparon una radio privada, desde la que lanzaron un
mensaje a la población: debía renunciar. Tras dos días de incertidumbre,
todo quedó en una algarada.
Antoine Kaburahe, director del medio burundés «Iwacu»,
tampoco considera que el componente étnico juegue un rol clave en la
crisis. Su medio fue cerrado unos días, después de la intentona de golpe
de Estado. Durante una conversación, el periodista expresó su
admiración por la madurez mostrada por su pueblo: «Hay un elemento
esencial a destacar: las movilizaciones contra el tercer mandato están formadas por hutus y tutsis».

Preguntado sobre las heridas de la guerra civil, considera que están
curadas y reivindica el espíritu de las protestas. En las calles de
Bujumbura, señala, hay «jóvenes, viejos, hombres, mujeres».
Los manifestantes apelan a los Acuerdos de paz de Arusha y
al respeto a la Constitución, que en su Artículo 96 señala que «el
presidente de la República es elegido por sufragio universal directo
para un mandato de cinco años renovable una vez». Juan aprecia su legado
pero cuestiona su insistencia por aferrarse al poder. «Durante diez años el país ha progresado muchísimo»,
explica. Sobre todo en aspectos sociales, dado que el político promovió
«que los partos fueran gratuitos para todo el mundo» y garantizó que
los gastos hospitalarios de los niños de menos de cinco años corrieran a
cargo «del gobierno».
Kaburahe es más crítico. El periodista teme «que
un solo hombre pueda quemar el país».
«Cientos de miles de manifestantes mostraron su alegría
cuando un grupo de oficiales anunció un golpe de Estado», cuenta
Kaburahe. El responsable, Niyombaré, cayó en desgracia en febrero,
cuando el presidente le destituyó por criticar su nueva candidatura.
Antes había ocupado puestos de responsabilidad, como el de director del
Servicio de Inteligencia del país africano. «Es un guerrillero», explica
el periodista sobre el general, «pero un hombre pacífico y abierto».
El clima de incertidumbre que ahora se cierne sobre el país preocupa a defensores de los derechos humanos.
Un miembro de Aministía Internacional, que también pidió ocultar su
identidad, expresa su inquietud por las represalias que pueden sufrir
los manifestantes detenidos. 
 
«Pedimos que los arrestados sean presentados ante un
tribunal civil y tengan derecho a un juicio justo», explica. El
activista también critica las carencias que padece la libertad de
expresión en Burundi. «Las cuatro emisoras de radio independientes y privadas han sido saqueadas,
al parecer por la policía, y la gente tiene una información muy
reducida». Reducida y también oficialista. Según otro periodista de
Bujumbura, que tampoco quiso dar su nombre, la situación de los medios
«es catastrófica». «Han atacado radios muy populares, así que ahora solo
queda la radio nacional, la pública, podemos decir que la
presidencial», señaló durante una conversación telefónica. Los
responsables fueron «los partidarios del presidente Nkurunziza», en
concreto las juventudes de su partido, los temidos «Imbonerakure». 
Según un informe publicado por la ONG «Human Rights Watch»,
los miembros de «Imbonerakure» cometen «actos de violencia, que
incluyen asesinatos, palizas, violaciones, amenazas y extorsiones contra
sus opositores y otros burundeses». Una percepción confirmada por la
Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). En un análisis del 15 de mayo, la organización denunció que más de 105.000 ciudadanos han huido de Burundi
desde que comenzaron las manifestaciones. Muchos de ellos narran las
amenazas sufridas por estas milicias, «que pintan marcas rojas en las
casas de las personas que se convierten en su objetivo». 
Este sábado, los líderes del movimiento contrario al tercer mandato de Nkurunziza aceptaron una pausa en las manifestaciones y
comenzaron a negociar con las autoridades. Las elecciones legislativas y
comunales, que debían celebrarse a finales de mayo, han sido retrasadas
hasta el 5 de junio. Las presidenciales continúan programadas para el
día 26 de ese mes. El futuro de Burundi está en el aire.
 http://www.abc.es/internacional/20150524/abci-burundi-manifestaciones-presidente-elecciones-
201505221542.html

 HE AQUÍ LA NOTICIA QUE NOS DA PAUTAS PARA ACLARAR ALGO LA VERDAD DE BURUNDI

Burundi.- EEUU decide suspender el entrenamiento de militares burundeses por la crisis política que vive el país

Europa Press |
23 may, 2015

WASHINGTON, 23 (Reuter

Estados Unidos ha anunciado la
suspensión del entrenamiento a militares burundeses para las misiones
de paz africanas ante la profunda crisis política que vive el país, que
podría afectar al nivel de participación de su Ejército en este tipo de
misiones.

La decisión del presidente de Burundi, Pierre Nkurunziza, hace

un mes de presentarse por tercera vez a las elecciones –en un sistema
que la Constitución reduce a dos mandatos– ha provocado numerosas y
violentas manifestaciones, que han provocado la huida de miles de
personas a los países vecinos.

Como consecuencia, el
Departamento de Estado ha anunciado la suspensión “temporal” de las
actividades “de entrenamiento como las del programa de Asistencia al
Entrenamiento y Operaciones de Contingencia en África (ACOTA)”, según ha
explicado la portavoz del Departamento, Marie Harf.

“La continua inestabilidad y violencia en Burundi, y en particular la
comisión de violaciones y abusos a los Derechos Humanos por parte de las
fuerzas de seguridad, podría debilitar la capacidad de Burundi de
continuar contribuyendo a la misión de paz de la Misión de la Unión
Africana en Somalia (AMISOM)”, ha dicho.

Sin embargo, Hard ha
elogiado el comportamiento “profesional y neutral” del Ejército de
Burundi durante las protestas, en las que varios soldados han perdido la
vida.

Según datos de la Casa Blanca, desde el año 2005 Estados
Unidos ha entrenado a más de 285.000 militares en el marco del programa
ACOTA, procedentes de 25 países de África, que posteriormente son
desplegados en operaciones de la Unión Africana y Naciones Unidas.

http://www.bolsamania.com/noticias/politica/burundi–eeuu-decide-suspender-el-entrenamiento-de-militares-burundeses-por-la-crisis-politica-que-vive-el-pais–734031.htm

—————————————————————————————-

  Si Estados Unidos ha decidido retirarse temporalmente de

Burundi, es porque se debe de estar gestando un cambio revolucionario.- 

¡¡¡¡El mayor violador de los derechos humanos, enarbolando la bandera de la dignidad y la justicia!!!-

 Y estarán como en Venezuela pagando la gente para las protestas; y creando caos y confusión interna.-

Cuando se le pregunto una vez a un desestabilizador de
Venezuela, que porque estaba participando y contesto, porque no hay papel higiénico,
y todas las obras que se han hecho en estudio, casas, mercado subsidiado y
muncho más ¿¿¿se vota por un papel higiénico???

  Igual en Burundi, se les pregunta porque tanto ataque si

sido un gobernante que ha aportado a su pueblo y contestan que porque quieren
el cambio.-

  Se ha creado todo un mundo de desinformación, confusión, aunque se busque en internet no se encuentran datos claros de parte y parte;  para poder actuar así los grandes capitales en impunidad.-

 Anamaría.- 

——————————————————-
Un vistazo de la Región aledaña

Diamantes y minerales: riqueza y tragedia de la RD Congo

El conflicto en la RD Congo muestra la dinámica que se desarrolla
alrededor de la lucha entre gobiernos y empresas multinacionales por el
control de los recursos minerales del subsuelo congolés. La explotación
de los recursos naturales no puede ser considerada la única causa del
conflicto, pero sí un elemento fundamental en la perpetuación y la
acentuación del mismo. Es imposible negar, en el caso del Congo, que las
rivalidades políticas y las tensiones en torno a lo étnico y lo
identitario han contribuido también al desarrollo del conflicto. Pero,
como ya se ha mencionado, el factor étnico ha sido utilizado como
discurso por parte de los actores políticos para exacerbar el odio y
movilizar a la población.

Niños trabajando en mina de Coltán - Fuente: Mvemba Dizolele/dizolele.com

Es así como la etnia y la identidad han servido de justificación para
llevar a cabo actos atroces que tenían como fin último la consecución
del poder y/o la apropiación de tierras para la explotación y la
comercialización informal de minerales como el coltán, uranio, petróleo,
diamantes, oro, entre otros. El coltán, en particular, es uno de los
recursos minerales más codiciados por la industria de nuevas
tecnologías. Se calcula que el 80% de las reservas a nivel mundial de
este metal se encuentra en la RD Congo, por tanto su explotación
artesanal – para la cual se utilizan menores que trabajan en condiciones
paupérrimas – y su comercialización es fácil y rápida, dados los
niveles de demanda de Coltán en el mercado internacional. (Vandeburie,
2007: 58, 65)

Es posible afirmar que el conflicto armado en la RD Congo ha sido
financiado y promovido por aquellos actores, entre ellos las compañías
multinacionales dedicadas a la comercialización de minerales como el
coltán,  interesados en acceder a la tierra – principalmente aquellas
ubicadas en la región oriental – y adquirir el control absoluto de la
explotación de la riqueza mineral con la que cuenta este país.  Se
podría hablar por ejemplo del tráfico de armas financiado por el
comercio ilegal de diamantes, y de la exacerbación del odio étnico entre
tribus rivales con el objetivo de perpetuar la inestabilidad política y
social en la RD Congo.

Los diferentes grupos armados han aprovechado los vacíos de poder
para proseguir con sus actuaciones violentas y han impedido, por medio
de la violencia y el éxodo, que las comunidades en las regiones con
mayor concentración de recursos naturales dispongan de los mismos, o por
lo menos se vean beneficiados de su explotación.

Es manifiesta entonces la incapacidad estatal de responder ante la
magnitud del conflicto que lleva más de dos décadas, así como el alto
grado de connivencia por parte del Estado con ciertos actores que
perpetran crímenes abominables contra la población civil. Esto hace
parte de la estrategia que por años se ha implementado para hacer la
respectiva repartición del «botín». En consecuencia, el control estatal
no cubre todo el territorio ni el conjunto de las esferas del poder,
permeadas de una u otra forma por la sed de riqueza.

Mujer víctima de violación en recuperación en el hospital de Goma, Kivu del Norte. Foto: AP/Gary Knight

Se estima que este conflicto ha cobrado entre cuatro y cinco millones
de víctimas mortales desde 1996 (Escola de Cultura de Pau, 2012b).
Además, es uno de los conflictos en el mundo donde la violencia sexual y
crímenes relacionados con el género son el pan de cada día. De hecho,
el uso de la violencia sexual como estrategia de guerra de manera
generalizada y a gran escala en la región oriental de la RDC, posiciona
al Congo dentro de los países con uno de los índices más altos de
violaciones en el mundo. (UNAIDS, 2009) La violencia sistemática contra
la mujer constituye un arma de guerra que no sólo degrada a la mujer
como individuo, sino que descompone su base social desde su principal
pilar, la familia.

http://politicacritica.com/2013/04/28/el-conflicto-en-el-este-de-la-republica-democratica-del-congo-un-pueblo-victima-de-su-propia-riqueza/

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