Archivos del mes: 27 febrero 2019

Entendamos como funcionan los negocios militares privados con psicópatas armados

Publicada: miércoles, 27 de febrero de 2019

Con el surgimiento del mundo moderno que trae capitalismo y afianzamiento de Estados, defensa de la soberanía cada vez más fue confiándose a ejércitos bien entrenados.

De tal forma, los mercenarios —figura histórica, legendaria, que existió desde la antigüedad en todos los contextos (psicópatas hubo siempre)— fueron desapareciendo. La sistematización de los ejércitos modernos inspirados en el modelo prusiano decimonónico terminó definitivamente con los combatientes mercenarios (no así con los psicópatas). Pero el neoliberalismo de fines del siglo XX los trajo nuevamente.

Desde la última década del pasado siglo, la proliferación de estas empresas militares privadas, habitualmente conocidas como “contratistas”, ha tenido un aumento exponencial. Si bien muchas potencias las poseen, es en Estados Unidos donde se registra el mayor crecimiento. Entre otras pueden mencionarse: Academi (la más grande del mundo, anteriormente llamada Blackwater —nombre que debió cambiar por cuestiones de imagen al haber sido denunciada por tremendos excesos en las operaciones en que participó—,

Una prolongación patriótica de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos”, según dijera uno de sus fundadores), DynCorp, Aegis Defense Services,G4S, CACI, Titan Corp,Triple Canopy, Unity Resources Group, Defion International. La gran mayoría de ellas son de origen estadounidense, pero el fenómeno se expandió por todo el mundo. Incluso Rusia, retornando al sistema capitalista, también presenta estos “contratistas”.

Varios son los motivos que explican este impresionante crecimiento: por un lado, el fabuloso negocio que representan. En la actualidad estos ejércitos privados mueven más de 100 000 millones de dólares al año. Como dice el epígrafe de Scahill: “La guerra es un negocio y el negocio ha ido muy bien”.

Las guerras de Irak y Afganistán, formalmente desplegadas por coaliciones multinacionales, pero en verdad lideradas por las fuerzas armadas de Estados Unidos, marcaron el uso abierto de ejércitos privados (mercenarios), pagados con dineros federales por Washington. Para inicios del 2008 había en Irak más contratistas privados (se calculan 190 000) que tropas regulares del ejército. Según un informe del Congreso de ese país, en la guerra del Golfo Pérsico se pagaron 85 000 millones de dólares en el período 2003-2007, lo cual representa el 20% de todo lo desembolsado por Estados Unidos en esa contienda.

(Los contratistas de guerra) no son sólo manzanas podridas: son el fruto de un árbol muy tóxico. Este sistema depende del maridaje entre inmunidad e impunidad. Si el gobierno empezara a golpear a las empresas de mercenarios con cargos formales de acusación de crímenes de guerra, asesinato o violación de los derechos humanos (y no sólo a título simbólico), el riesgo que asumirían estas compañías sería tremendo. (…) La guerra es un negocio y el negocio ha ido muy bien”, según Jeremy Scahill.

Otro gran motivo que fundamenta este crecimiento es de orden político: resentida aún del síndrome de Vietnam (con alrededor de 60 000 muertos), la clase dirigente estadounidense y su administración federal prefieren ocultar el número de bajas en sus aventuras bélicas. Los contratistas, al no ser soldados regulares de sus fuerzas armadas, pasan más desapercibidos para lo opinión pública.

Existe otro motivo más, no muy explícito, pero de gran peso: los mercenarios, por no ser miembros de una fuerza regular sino personal “independiente”, no están sujetos a regulaciones internacionales que norman las guerras, como las Convenciones de Ginebra. Si bien Estados Unidos firmó esos tratados, no los ratificó, por lo que no se somete a ellos. De esa cuenta, los ejércitos privados están en un cierto limbo legal, lo cual les excluye del Derecho Internacional. Así, las tropelías y excesos que puedan cometer (y que de hecho cometen) quedan relativamente fuera de toda normativa. Ejemplos al respecto hay numerosos. La tristemente célebre empresa Blackwater, ahora rebautizada Academi para borrar su anterior mala imagen, está asociada a los peores crímenes de guerra, pero pese a ello, el gobierno federal de Estados Unidos sigue asignándole millonarios contratos. La corrupción y la impunidad, como se ve, no son patrimonio de los “atrasados” países del Sur. (A título complementario: Donald Trump insiste enfermizamente en la construcción del muro en la frontera con México… ¡porque está ligado a empresas constructoras!).

Las empresas contratistas militares se especializan en todo tipo de servicio que tenga que ver con una avanzada bélica; se encargan de aspectos logísticos y aprovisionamiento de la tropa, de telecomunicaciones, tareas de enlace, vigilancia, adiestramiento de combatientes y, por supuesto, de combate abierto (las torturas o acciones “oscuras” no se declaran, pero también las hacen, como fue el caso de la famosa cárcel de Abu Ghraib, en Irak, o las operaciones encubiertas para provocar a Venezuela realizadas desde territorio colombiano, donde participan “paramilitares” de difusa procedencia). En lo tocante a lucha frontal, la experiencia de numerosas intervenciones en distintos puntos del globo muestra que efectivamente tienen una gran capacidad operativa, pues actúan al lado de las fuerzas regulares, en muchos casos con vehículos blindados, helicópteros artillados y armamento de asalto de alta tecnología.

El personal que contratan está dado, en general, por ex miembros de ejércitos con alta capacitación y experiencia de combate; muchas veces son comandos especializados, soldados de élite (a tal punto, que muchos cuerpos de estas unidades regulares de lujo se han visto afectados, dado que sus integrantes prefieren la paga de una empresa privada a la recibida en su puesto estatal). Un mercenario en algunas de estas contratistas puede llegar a cobrar 1000 dólares diarios. El negocio de la muerte paga bien, sin dudas. ¡Eso es el capitalismo!

Dentro de las fronteras estadounidenses, después de la fiebre paranoica desatada con la caída de las Torres Gemelas en el 2001, proliferaron estas empresas privadas ofreciendo “seguridad”. De ahí que hoy es común ver a contratistas custodiando puertos, aeropuertos, cárceles y centrales nucleares. Salvando las distancias, sucede lo mismo que en un “pobre paisucho atrasado” como Guatemala; allí, ante la proliferación fabulosa de agencias de seguridad privada (¡que no pagan 1000 dólares diarios a sus agentes contratados!), es aleccionador lo dicho por un ex pandillero: “No soy sociólogo ni politólogo, pero me doy cuenta que hay una relación entre un chavo marero al que le dan la orden de cobrarle extorsión a todas las tiendas de una comunidad y el diputado que tiene una agencia de seguridad, y al día siguiente está ofreciendo sus servicios.

El negocio de la guerra, o si se quiere, el negocio de la violenciaque se alimenta del miedo de la gente— da muy buenas ganancias. Palabras altisonantes como libertad, democracia, derechos humanos y otras preciosuras por el estilo, quedan perforadas por los disparos. “Donde hay balas sobran las palabras”, rezaba una pinta callejera en algún arrabal latinoamericano. Lamentablemente, es cierto.

https://www.hispantv.com/noticias/opinion/412298/ejercitos-privados-mercenarios-guerras-eeuu

Cómo Enfrentar El Mundo Actual

Ciencia Celeste es la sabiduría del Maestro Jesús, es su filosofía, nos la da ahora, para que comprendamos, los duros momentos que vive la humanidad y tomemos posiciones justas, acertadas.-

El cambio se inicia de forma individual, estudiando, analizando, practicando como los primeros cristianos; consiguiendo pureza, disciplina, que nos irán llevando al desarrollo de más virtudes y así podremos unirnos como pueblo, para construir en inteligencia, sabiduría, decisión, logrando abandonar el sistema capitalista.-

Estos vídeos son unas grabaciones de radio, para tratar de hacer el conocimiento sencillo práctico.-

Este programa se transmite todos los sábados de 10 a 11 de la mañana por: Capital Radio http://www.radios.com.co/capital-bogota/
https://elmundoycienciaceleste.blogsp

¡Gracias a Dios! hoy los Latinoamericanos nos podemos levantar en éste amanecer en paz y llenos de esperanzas, has confundido y entenebrecido las mentes de nuestros enemigos

 

Gracias infinitas Padre Eterno, nos has dado, a Latinoamérica,  tiempo de un respiro para iniciar  un camino de pureza y reconstrucción, el 23 de febrero estuvimos casi en las fauces de la  bestia, tú lo evitaste, infinita es tu misericordia,  iluminanos, llénanos de tu sabiduría  que da poder solo así venceremos.-

Todo ese dolor, angustias y  amenazas, nos sirvieron  para aclarar y saber quiénes son nuestros enemigos, a los que nos les importa la raza humana solo el poder y el oro.-

Se repitió la historia como en Nínive con el profeta Jonás, es nuestro momento de cambio  y así  como todo  cambia, que yo cambie por fin hacia ti, hacia el conocimiento divino, en forma individual, no es extraño, es nuestro momento y la única puerta que nos queda.-

Anamaria.-

¿Será pueblos del mundo que aún no alcanzamos a entender la verdad?¡LOS DÍAS DEL OCCIDENTE CON ALGO DE LIBERTAD ESTÁN CONTADOS!

¿Ahora Nicaragua? Bolton afirma que los días de Ortega “están contados” y el pueblo “pronto será libre”

Publicado: 21 feb 2019 

Esta semana varios líderes de protestas antigubernamentales en Nicaragua han sido condenados a prisión por la implicación en la muerte de cuatro policías y un civil en un ataque en julio de 2018.

 

¿Ahora Nicaragua? Bolton afirma que los días de Ortega "están contados" y el pueblo "pronto será libre"

Asesor de Seguridad Nacional de EE.UU., John Bolton

Kevin Lamarque / Reuters

 

El régimen de Ortega ha sentenciado a 550 años de prisión a tres líderes campesinos por su papel en las protestas de 2018 en las que las fuerzas policiales de Ortega supuestamente mataron a 300 activistas. Como dijo el presidente Trump el lunes, los días de Ortega están contados y el pueblo nicaragüense pronto será libre”, ha declarado este miércoles a través de su cuenta de Twitter el asesor de Seguridad Nacional de EE.UU., John Bolton.

esde abril de 2018 Nicaragua se ve sacudida por disturbios y protestas antigubernamentales. Los líderes de las protestas contra el presidente Daniel Ortega a los que hizo referencia Bolton han sido condenados a prisión esta semana por su implicación en la muerte de cuatro policías y un maestro de primaria en el municipio de Morrito del departamento de Río San Juan, en el sureste de Nicaragua, en julio del año pasado.

 

Se trata de Medardo Mairena, considerado por la Policía nicaragüense como “terrorista” que “organizó y ordenó” aquel ataque, Pedro Mena y Luis Icabalceta. Los tres han sido condenados a 216, 210 y 59 años de prisión respectivamente.

 

Bolton considera los actuales Gobiernos de Nicaragua, Venezuela y Cuba como la “troika de la tiranía“, que genera inestabilidad en la región y causa sufrimiento humano. El lunes Donald Trump sugirió que el “gran potencial” de estos países se desbloquearía con el colapso del socialismo y el comunismo, agregando que EE.UU. busca “una transición pacífica del poder, pero todas las opciones están abiertas“.

Rencores ideológicos

Ortega se convirtió en presidente de Nicaragua en 1985 tras encabezar la Revolución Sandinista de 1979. La Administración de Ronald Reagan destinó considerable ayuda financiera en apoyo a los Contra, una fuerza paramilitar contrarrevolucionaria compuesta por antiguos miembros de la Guardia Nacional de la dictadura derrocada, en la guerra civil que duró prácticamente una década.

Daniel Ortega / Oswaldo Rivas / Reuters

Durante la Administración de Reagan, Bolton era un especialista legal y ocupaba altos cargos en la Casa Blanca, siendo más que testigo de sus esquemas para saltarse la prohibición del Congreso, de mayoría demócrata, de ayudar a los militantes de la oposición con apoyo de la CIA.

Confirmado: Estados Unidos cerca militarmente a Venezuela (+ Infografía, Mapas y Videos)

 

Los recientes movimientos de tropas estadounidenses, reportados por fuentes públicas y medios de prensa, confirman que Washington se dispone a cercar militarmente a la República Bolivariana de Venezuela bajo la excusa de una supuesta “intervención humanitaria”.

Aunque fuentes en Washington y algunos de los países involucrados se aprestaron a negar las denuncias cubanas, las últimas informaciones disponibles ratifican y amplían las evidencias de un cerco militar premeditado contra Caracas.

“Estados Unidos acumula silenciosamente su poder militar cerca de Venezuela”, señaló en el diario Washington Examiner el periodista y experto militar británico, Tom Rogan.  “Una importante presencia naval y marítima de los Estados Unidos está operando cerca de Colombia y Venezuela. Ya sea por coincidencia o no, estos despliegues le brindan a la Casa Blanca un rango creciente de opciones”.

De acuerdo con Rogan, en menos de una semana el Pentágono está en condiciones de desplegar 2 200 marines, aviones de combate, tanques y poner dos portaaviones en Venezuela.

Las tres puntas del tridente norteamericano son El Caribe, Colombia y Brasil. No es casual que el almirante Craig Faller, jefe del Comando Sur, haya visitado Bogotá, Brasilia y Curazao durante los últimas semanas, bajo la cobertura de la supuesta organización de la entrega de “ayuda humanitaria” a Venezuela.

El Caribe: Del portaaviones Abraham Lincoln a Curazao

Con la autorización de Holanda, Estados Unidos organiza un centro de distribución de la supuesta ayuda en la isla de Curazao, a escasos kilómetros de las fronteras con Venezuela.

Pero la movilización militar es mucho más amplia en la región del Caribe. En la denuncia cubana, se explica cómo entre el 6 y el 10 de febrero de 2019, se realizaron vuelos de aviones de transporte militar hacia el Aeropuerto Rafael Miranda de Puerto Rico, la Base Aérea de San Isidro, en República Dominicana y hacia otras islas del Caribe estratégicamente ubicadas.

Ahora se suma el anuncio de que la Marina de los Estados Unidos desplegó un Grupo de Ataque con Portaaviones (CSG) en el Océano Atlántico y frente a las costas de Florida.

La flota está compuesta por el portaaviones USS Abrahm Lincoln (CVN-72), un crucero misilístico y cuatro destructores, además de una fragata de la marina española invitada a participar.

“Los GSG tienen capacidades multiplataforma para operar donde sea y cuando sea requerido. Además de poseer la flexibilidad y sustentabilidad para pelear guerras de gran escala y asegurar la libertad de los mares, los CSG son símbolos visibles y poderosos del compromiso de Estados Unidos hacia sus aliados, socios y amigos”, señaló una nota de prensa oficial de la marina estadounidense.

A bordo del USS Abraham Lincoln, portaaviones nuclear de la clase Nimitz, opera el Escuadrón Aéreo Embarcado (CVW) 7, equipado con los Lockheed F-35C Lightning II, el cazabombardero más avanzado del arsenal estadounidense.

https://www.facebook.com/plugins/video.php?href=https%3A%2F%2Fwww.facebook.com%2FUSSLincoln%2Fvideos%2F10155331483837200%2F&show_text=0&width=560

El grupo inició el 25 de enero los ejercicios COMPTUEX, destinados supuestamente a poner a punto a la formación previamente a un despliegue militar. 

Aunque su ubicación actual y el destino de su despliegue se desconocen, las consultoras especializadas en asuntos militares Stratfor y Southfront han ubicado al GSG en algún punto del Atlántico frente a las costas del estado de Florida.

En los últimos días se reportó que el grupo había ensayado un cruce de estrechos, maniobra necesaria para ingresar al Mar Caribe, del cual lo separan escasos días de navegación.

Ragan apunta en su artículo otro dato interesante. Estados Unidos podrían tener no uno, sino dos portaaviones en el rango operacional de Venezuela en una semana.

El portaaviones USS Theodore Roosevelt y el navío de desembarco anfibio USS Boxer, se hayan “casualmente”, ahora mismo, en el puerto de San Diego, California, a menos de una semana de navegación de la costa pacífica colombiana.

“El USS Boxer lleva a bordo la undécima Unidad Expedicionaria de Marines (MEU), una de las 7 MEU con las que cuenta el ejército de Estados Unidos. Esta unidad de Marines tiene aproximadamente 2 000 hombres. El propósito expreso de una MEU es ofrecer una rápida capacidad de despliegue militar”, considera Ragan.

Colombia, donde Bolton quiere mandar 5 000 tropas

Desde los tiempos del Plan Colombia, inaugurado en 1999, Colombia es uno de los principales aliados militares de Estados Unidos en la región. Washington estuvo a punto de instalar formalmente siete bases militares en territorio colombiano durante el mandato de Álvaro Uribe, pero una decisión de la Corte Constitucional bloqueó el plan.

Sin embargo, Bogotá encontró la manera de burlar los controles y finalmente se autorizó una presencia y despliegue logístico estadounidense en las principales instalaciones militares de la nación andina.

Esa estrecha alianza saltó a los titulares a finales de enero, cuando el asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, John Bolton, mostró “accidentalmente” una anotación en su cuaderno de apuntes con el plan de enviar 5 000 tropas estadounidenses a Colombia, como parte de la operación contra Venezuela.

El propio presidente Donald Trump no descartó la idea y, al ser preguntado al respecto durante una reunión con su homólogo colombiano, Iván Duque, se limitó a decir: “Ya veremos”.

El presidente colombiano, por su parte, prefirió no responder con un “sí” o un “no” la posibilidad de que Colombia permita el ingreso de tropas estadounidenses, a pesar de que el periodista Bricio Segovia, de la Voz de América, le preguntó lo mismo en varias ocasiones:

Durante la entrevista, Segovia le pregunta a Iván Duque:

– ¿Colombia estaría dispuesta a recibir 5.000 tropas en su territorio?

A lo que el presidente colombiano respondió: – Yo no soy bueno interpretando cuadernos de otras personas.

Segovia insiste: – Usted ha estado con él (John Bolton), recientemente.

– Yo lo que le puedo decir es que estamos trabajando intensamente por la liberación del pueblo venezolano y lo hemos venido haciendo con un exitoso cerco diplomático. Ese cerco diplomático no tiene precedentes. Ese cerco diplomático ha aislado al dictador. Ese cerco diplomático es irreversible y la continuidad de este va a venir del efecto dominó que se debe activar desde las Fuerzas Militares de Venezuela – responde Duque.

– Pero, ¿está dispuesto Colombia a recibir a tropas militares en su territorio? – replica Segovia.

– Yo he sido claro, la solución en la que creo es en la del cerco diplomático. La continuidad del cerco diplomático debe ser el efecto dominó que se va a generar en Venezuela cuando más miembros de las Fuerzas Militares le entreguen su lealtad a Juan Guaidó – enfatiza Iván Duque.

– Entonces, no esta dispuesta Colombia a recibir tropas estadounidenses en su territorio… – aclara Segovia.

– Nosotros hemos sido claros. Lo más importante para que Venezuela alcance la libertad es el cerco diplomático, dice Duque.

– Entonces, ¿es un no? – insiste Segovia

– El cerco diplomático es la herramienta más importante que se ha visto en la historia de Latinoamérica. Entonces, creo que este es un gran triunfo para celebrar. La continuidad de esto se ve representada en que haya más militares al igual que los que ya lo hicieron en los últimos días entregándole su lealtad y juramento a Juan Guaidó.

– Discúlpeme señor presidente, pero no me está contestando la pregunta. ¿Está dispuesto Colombia a recibir tropas estadounidenses en su territorio? – vuelve a insistir Segovia.

– Le vuelvo a responder… – dice Duque.

pero Segovia lo interrumpe – ¿Sí o no? no tiene matices esta pregunta.

– Es que como no tiene matices le reitero que creo fehacientemente en la importancia del cerco diplomático, concluye Duque.

Segovia pidió a sus seguidores en su cuenta de Twitter que saquen sus propias conclusiones tras la evasión del presidente.

Aunque aún no se confirma el arribo de los 5 mil efectivos militares, Estados Unidos ya tiene en funcionamiento un puente aéreo desde la base militar de Homestead en Florida a la localidad colombiana de Cúcuta, a 2 600 kilómetros de distancia.

Para las operaciones se utilizan al menos tres aviones de transporte militar pesado de largo alcance C-17 Globemaster III, fabricados por Boeing  y con capacidad de cargar 180 toneladas y entre 80 y 100 tripulantes.

Homestead es, además, la sede del polémico Comando Sur de EE.UU.

comando_surComando Sur

Es el Comando Unificado de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos que operan en América Latina y el Caribe y uno de los nueve comandos que están directamente vinculados a la máxima dirección del Departamento de Defensa de EEUU.

Opera en un radio de acción de 32 países, 19 de ellos en Centro y Sudamérica y el resto en el Caribe. Desde 1997 su cuartel general se halla en el Estado de la Florida.

Antes, desde 1947, estuvo basado en Panamá. Su propio historia reconoce que como un antecedente “glorioso” el desembarco de marines yanquis en ese país a principios del siglo XX. El Comando Sur, conocido también por su nominación inglesa USSOUTHCOM, se ha convertido en un símbolo del injerencismo norteamericano en la región y ha sido aliado de las fuerzas militares y paramilitares que tan nefasto registro de muertes, torturas y desapariciones han dejado en los pueblos latinoamericanos y caribeños a lo largo de más de un siglo.

En los últimos años, el USSOUTHCOM ha estado armando, entrenando y adoctrinando a los ejércitos nacionales para servir a los intereses de EE.UU bajo su liderazgo. La finalidad es evitar la utilización de tropas norteamericanas y de esta forma reducir la oposición política en los Estados Unidos.

El modelo consiste en que Washington dirige y entrena a los ejércitos latinoamericanos mediante “programas conjuntos” extensivos e intensivos, y subcontrata compañías privadas de mercenarios que proporcionan militares especializados, todos ellos oficiales “retirados” del ejército norteamericano. (Tomado de la Enciclopedia contra el Terrorismo)

El Brasil de Bolsonaro, un nuevo aliado del Pentágono

Brasil, el mayor país de Sudamérica y que cuenta con las mayores fuerzas militares, se ha convertido en los últimos años en un aliado inesperado del despliegue del Pentágono en la región.

Los gobiernos de Michel Temer (interino tras un golpe de Estado parlamentario) y de Jair Bolsonaro, pretenden cambiar la matriz de fuerte nacionalismo que se consolidó durante los gobiernos del Partido de los Trabajadores.

En una de las primeras entrevistas tras asumir como presidente, el ultraderechista Bolsonaro aseguró al canal SBT tener abierta la posibilidad de instalar una base militar estadounidense en el país.

Pero Bolsonaro, un excapitán de rango menor, se retractó en parte de su idea al recibir fuertes críticas de sus propios generales.

Sin embargo, nadie pone en duda la cercanía del nuevo presidente brasileño con su homólogo estadounidense, ni la admiración de dos de sus hijos por el Mossad (servicios secretos hebreos) y por el Ejército de Israel.

El jefe del Comando Sur de Estados Unidos estuvo la semana pasada en Brasil y fue recibido por el canciller Ernesto Araújo, con quien discutió el “asunto Venezuela”.

Bolsonaro se comprometió a utilizar el estado de Roraima como centro de acopio de  la supuesta ayuda humanitaria contra Venezuela, y por lo tanto del despliegue logístico estadounidense.

Sea cual sea el objetivo de la movilización militar ordenada por la Casa Blanca -desde los preparativos de una agresión directa a otra medida de presión psicológica contra sus autoridades legítimas-, lo que resulta innegable en este momento es que Estados Unidos mueve sus fichas en la región para cercar Venezuela por todas las vías a su alcance.

Ante ese escenario, Cuba hizo un llamado a todos los pueblos y gobiernos del mundo a defender la Paz y a oponerse unidos, por encima de diferencias políticas o ideológicas, para detener una nueva intervención militar imperialista en la América Latina y el Caribe que dañará la independencia, la soberanía y los intereses de los pueblos del Río Bravo a la Patagonia.

http://www.cubadebate.cu/especiales/2019/02/18/confirmado-estados-unidos-cerca-militarmente-a-venezuela-infografia-mapas-y-videos/#.XG3qD6JKgdW

HAITÍ Y SU INCASABLE LUCHA POR SUS DERECHOS

NO HAY PETRÓLEO, SÓLO HAMBRE Y DESESPERANZA

Hoy nadie es Haití

En Haití no hay petróleo, sólo hambre y desesperanza. Y un modelo económico que goza del respeto y la complicidad de quienes deciden cuándo y dónde se violan los derechos humanos

Ni banderas ni placas solidarias se alzan en las redes sociales a pesar del sufrimiento del pueblo haitiano. Si los medios callan, la realidad se hace invisible a los ojos de quienes creen que lo esencial siempre es material de prensa.

Los reportes oficiales hablan de muertos y heridos, sin embargo no hay coberturas especiales ni grandes titulares en los medios de mayor llegada. El país está paralizado. La cifra de hambrientos se eleva a cada instante, y ya es el 80 por ciento de la población la que engrosa la estadística de la pobreza.

Jean Charles, líder opositor del gobierno neoliberal de Jovenel Moise, ha señalado que las protestas y los enfrentamientos callejeros contra las fuerzas del orden continuarán hasta que el primer mandatario renuncie a la presidencia. Pero Moise no cede, por el contrario, ha ordenado refuerzos para reprimir el levantamiento popular.

Puerto Príncipe, capital de país, está en llamas.“Un gobierno que no puede dar alimentos y agua a su pueblo debe dimitir, pero también se necesita que la burguesía se decida a dejar de acaparar toda la riqueza. En los barrios populares somos más”, manifestaron ayer los haitianos que han tomado el centro de la ciudad y reclaman la presencia de la prensa internacional.

haititi

Lo cierto es que ni el periodismo ni los organismos internacionales le han dado a la crisis haitiana el lugar preponderante que merece. En la OEA, en Naciones Unidas, en París y en Washington se habla con preocupación sobre la situación haitiana. Sin embargo ningún gobierno de las “democracias ricas del mundo libre” ha decidido poner en marcha una acción de ayuda humanitaria. El eje de la preocupación de estas “democracias modelo” sigue siendo Venezuela, quizás porque Haití carece de lo que suele despertar el arranque samaritano de los países que señalan dictaduras y apuntalan democracias como si fuesen jueces naturales.

En Haití no hay petróleo, sólo hambre y desesperanza. Y un modelo económico que goza del respeto y la complicidad de quienes deciden cuándo y dónde se violan los derechos humanos.  

https://www.nuevatribuna.es/articulo/america-latina/Haiti-pobreza-petroleo-geopolitica/20190215123511160167.html

¿Qué pasaría en la región si estalla una gue rra en Venezuela?

Franco Vielma / Resumen Latinoamericano / 13 de febrero de 2019

A inicios de febrero de 2019, el Senado estadounidense vetó la posibilidad de que el gobierno de ese país, al menos momentáneamente, incursione mediante una intervención de sus fuerzas regulares en Venezuela, esto, a pesar de que los republicanos dominan en la Cámara Alta. En la Cámara de Representantes del Congreso estadounidense dominada por los demócratas, las posiciones son mucho más adversas a esas pretendidas acciones de la Casa Blanca.

Sin embargo, estas condiciones de la política interna estadounidense no constituyen un alivio para la paz en Venezuela, pues la retórica belicista sigue intacta en las vocerías de John Bolton, Mike Pence, Marco Rubio y el mismo Donald Trump, no solo indicando “la opción militar” sobre la nación caribeña, también azuzando a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) para que deponga al presidente Nicolás Maduro y dé pie a un enfrentamiento interno.

Durante la segunda semana del mes de febrero, la narrativa de la “crisis humanitaria” en Venezuela se ha incrementado y la Casa Blanca, mediante la USAID y el gobierno de Colombia, ha instrumentalizado la colocación de una supuesta “ayuda humanitaria” en la frontera colombo-venezolana, afinando un detonante de conflicto y suscitando la conmoción mediante el pretendido “ingreso a la fuerza” de supuestos paquetes de ayuda.

En simultáneo, las autoridades venezolanas detuvieron al ex coronel venezolano y entonces prófugo de la justicia Oswaldo García Palomo, quien ha sido uno de los operadores en el terreno para instigar en la fuerza armada venezolana y ha sido articulador de operaciones mercenarias, entre ellas el intento de magnicidio al presidente Maduro en agosto de 2018. García Palomo reveló a las autoridades venezolanas elementos de la conjura entre Colombia y Estados Unidos para detonar en Venezuela un conflicto civil y una intervención armada de origen externo en simultáneo.

Tampoco es casual que el autoproclamado Juan Guaidó también haya introducido la narrativa de detonar “una guerra civil” en Venezuela, y además sostener que mediante sus gestiones, este podría “solicitar la intervención extranjera” para, en teoría, salvar a la población venezolana.

Vistos esos elementos en la política interna de Estados Unidos y los demás detalles sobre el golpe de Estado en desarrollo en Venezuela, es indispensable unir los puntos: adquiere cada vez más consistencia la posibilidad de que la variante militar de asedio a Venezuela tenga la denominación de guerra mercenarizada presentada como conflicto civil. Un esquema de guerra tercerizada en la que Estados Unidos, mediante factores paramilitares en Colombia, detone un conflicto de tipo irregular y en consecuencia puedan irrumpir facciones que podrían estar cooptadas a lo interno de la FANB para dar pie al umbral del caos.

Pero hay factores en la política regional y en la propia política estadounidense que han señalado mostrarse en franco desacuerdo con la posibilidad de una intervención a Venezuela, o la posibilidad de que la situación actual escale a un conflicto civil. Gobiernos del propio Grupo de Lima, como los de Perú, Chile y Ecuador entre otros, han fijado esa postura y en simultáneo los gobiernos de México, Uruguay, Bolívia y República Dominicana han señalado los “riesgos” que derivarían de un conflicto armado en la cuenca del Caribe.

LOS FACTORES A CONSIDERAR SOBRE UN CONFLICTO IMPOSIBLE DE ENCAPSULAR

Las derivaciones en el hecho político: varios gobiernos de derecha beneficiarios de un nuevo auge de sus fuerzas políticas en la región, entienden que al día de hoy el tema venezolano divide las relaciones internacionales. En sus adentros, varios gobiernos han gestionado eficazmente el tema de Venezuela satanizando al chavismo y estigmatizando al país. Por eso, varios gobiernos han suscrito el reconocimiento de Juan Guaidó como figura paraestatal y artificial, mediante factura e instrucciones estadounidenses.

No obstante, el estallido de una guerra cambiaría seriamente la posición de esos gobiernos de cara a su frente político interno, pues pasarían a ser los gobiernos que legitimaron y dieron cuerpo al estallido de una guerra en Venezuela, aunque ahora se deslinden del discurso bélico intentando resguardar su capital político. Pero lo cierto es que, de ocurrir una guerra en Venezuela, ocurriría un sisma en la política regional, la matriz crítica a las fuerzas de derecha se incrementaría, pudiendo ello ser aprovechada por otras fuerzas de izquierda y otras de la socialdemocracia para tambalear partidos en gobiernos.

La espiral que derivaría de una guerra en Venezuela atravesaría la política entre los factores de derecha aliados o adversarios de la intervención, dejando un amplio argumentario que sería muy útil para acelerar la deslegitimación de los actuales gobiernos de derecha en el poder en varios países, algunos de ellos con pisos políticos bastante endebles.

La verdadera crisis humanitaria: desde la guerra de Afganistán se ha demostrado que los conflictos de este tiempo suelen ser prolongados. Una guerra asimétrica en Venezuela tendría esa denominación, pues hay elementos que componen la estructura defensiva militar de Venezuela que sugieren que una “guerra relámpago” sería imposible. También es cierto que en ese tipo de guerras, el desplazamiento interno y externo de la población sería de al menos un 40% de la población debido a la agudización de una crisis de espectro total: carencia de servicios, hambre e insalubridad.

Según un informe del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), ese ha sido el caso en Afganistán, Irak, Libia y Siria. Según VoxEU, siguiendo datos de ACNUR, el 54% de los sirios han sido desplazados. La posibilidad de una guerra en Venezuela desplazaría dentro y fuera del país al menos a unas 12 millones de personas. Una cifra de dimensiones astronómicas para esta parte del mundo.

Un conflicto en Venezuela abriría campos de refugiados en el país, pero también fuera de este. Los gobiernos vecinos estarían en la obligación de intentar contener un desplazamiento humano enorme, probablemente de unos 7 millones de personas como mínimo que se unirían a los migrantes económicos que ya han salido del país. Tendrían que gestionar tal crisis con los métodos que saben aplicar los países europeos; abrir campos de refugiados sería entonces un asunto difícilmente manejable, logística y políticamente costoso. El Mar Caribe podría convertirse en otro Mediterráneo, e incluso la dimensión de la tragedia por muertes por inmersión podría ser mayor, bajo el entendido de que Europa despliega una organización y logística de supervisión y control marítimo, y que tales capacidades no existen en el Mar Caribe.

Un epicentro de inestabilidad en materia de seguridad: es indispensable analizar las consecuencias de una arremetida violenta contra Venezuela, si resulta exitosa. Una guerra asimétrica multivariable significaría la inserción masiva de armas al país, pero también la fragmentación al menos parcial de las fuerzas regulares venezolanas y su arsenal. Una ingente cantidad de armamento de al menos 500 mil armas en manos del ejército, la Armada, la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) y las milicias bolivarianas, que podrían caer en manos de integrantes de bandos difusos del conflicto. Armas susceptibles a pasar luego al mercado negro para distribuirse en manos de terroristas, miembros del crimen organizado e insurgentes en la región y otros continentes.

Sobre este ítem vale la pena afincarnos sobre un ejemplo. Yace en uno de los componentes del sistema antiaéreo venezolano de tres niveles y que tiene consigo el lanzamisiles IGLA-S, de fabricación rusa, para defensa antiaérea a baja altitud, hasta unos dos kilómetros de altura. Es un dispositivo disponible por miles en el ejército venezolano. De hecho, la Compañía Anónima Venezolana de Industria Militar (CAVIM) diseñó para la FANB una versión venezolana, el IGLA-VE, con un apresto muy al nivel de su predecesor ruso. Este dispositivo, portátil además, sigue las trazas de calor de cualquier artefacto aéreo, pero tiene además la facultad de guiarse directo hacia el objetivo eludiendo bengalas mediante un software en el lanzacohetes.

Este artefacto es de sumo cuidado. De hecho, Estados Unidos no ha dotado de instrumentos similares a fuerzas mercenarias que ha desplegado en Siria, precisamente por los riesgos que se derivan de que este arma caiga en manos irregulares. La seguridad aeronáutica regional estaría en enorme riesgo y cualquier avión civil podría ser un objetivo sumamente vulnerable frente a estos dispositivos en manos equivocadas.

LOS RIESGOS SOBRE LA SEGURIDAD ESTRATÉGICA REGIONAL A LARGO PLAZO

Estos riesgos son plenamente conocidos por la gendarmería militar estadounidense que se mantiene aupando una guerra en Venezuela. Sin embargo, la intervención sigue como opción en la mesa. Ello infiere que lo que está en discusión, no es sólo la posibilidad de una guerra en Venezuela, sino también la posibilidad de que se desarrolle un foco de conflicto que, como onda expansiva, pueda comprometer la seguridad estratégica de la región, para así ampliar la presencia estadounidense y el despliegue total de su infraestructura institucional. ¿Quiere Estados Unidos un nuevo Medio Oriente en su “patio trasero”? Esa es una gran pregunta.

La presunta retirada de Estados Unidos de Siria y la posibilidad de que firmen un armisticio con los talibanes en Afganistán -evidentemente sin haberlos derrotado-, desescalaría momentáneamente la presencia estadounidense en ese “polígono de tiro” que ha sido esa región en las últimas décadas. Pero el complejo industrial militar estadounidense, factor causal y central de la expansión militar y las guerras que ese país ha emprendido, sigue intacto como factor modulador de la política norteamericana y podría estar considerando la posibilidad de abrir otro frente de conflicto a gran escala en Latinoamérica.

A fin de cuentas, avasallar a los Estados-nación, que es el principio y fin de la política estratégica estadounidense, ha tenido en la guerra un factor polivalente. La guerra ha sido un componente del enfrentamiento perpetuo de Estados Unidos frente al mundo, y por eso se ha consagrado como factor hegemónico y dominante de las relaciones internacionales desde hace un siglo.

Fuente: Misión Verdad

http://www.resumenlatinoamericano.org/2019/02/13/que-pasaria-en-la-region-si-estalla-una-guerra-en-venezuela/

Congresista de EEUU: Trump apoya y ayuda a Al-Qaeda

  • La congresista demócrata de EE.UU. Tulsi Gabbard en la Convención Nacional Demócrata, en el Wells Fargo Center, Filadelfia, 26 de julio 2016. (Foto: AFP)

Publicada: jueves, 7 de febrero de 2019

El presidente de EE.UU., Donald “Trump dice que se centrará en la lucha contra el terrorismo, al mismo tiempo que apoya y ayuda a Al-Qaeda”, criticó Tulsi Gabbard, miembro demócrata de la Cámara de Representantes del Congreso de EE.UU.

En un mensaje difundido el miércoles en su cuenta de la red social Twitter, Gabbard arremetió, además, contra el apoyo que brinda el inquilino de la Casa Blanca al régimen de los Al Saud, al que consideró el principal patrocinador del terrorismo.

Arabia Saudí ha difundido la ideología extremista que alimenta a grupos terroristas como la banda takfirí EIIL (Daesh, en árabe) y Al-Qaeda, lamentó la representante demócrata de la Cámara Baja de EE.UU.

(El presidente de EE.UU., Donald) Trump dice que se centrará en la lucha contra el terrorismo, al mismo tiempo que apoya y ayuda a Al-Qaeda”, denuncia Tulsi Gabbard, miembro demócrata de la Cámara de Representantes del Congreso de EE.UU.

De igual modo, Gabbard señaló que, conforme ha corroborado la cadena estadounidense de televisión CNN, Arabia Saudí y sus socios de la llamada coalición anti-Daesh han transferido armas de fabricación estadounidense a los terroristas de Al-Qaeda en Yemen.

Entre tanto, el presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes, Eliot Engel, reprobó la misma jornada la venta de armas por parte de EE.UU. a Arabia Saudí, país que libra desde marzo de 2015 una guerra “genocida” en Yemen.

Ante esta situación, Engel instó a la Administración de Trump a poner fin a las exportaciones de armas a Arabia Saudí. “¿Debería el Congreso aplicar mayores restricciones sobre las armas ofensivas a la coalición saudí?”, cuestionó.

La demanda de Engel surge en medio del creciente rechazo del Congreso de EE.UU. al apoyo armamentístico de la Administración de Trump al régimen saudí, así como de una ola de protestas internacionales que cuestionan las acciones de la monarquía árabe en Yemen y contra sus detractores.

https://www.hispantv.com/noticias/ee-uu-/410562/trump-apoyo-alqaeda-arabia-saudita-yemen

Cuba denuncia movimientos de agresión militar de Estados Unidos a Venezuela

Diario Uchile

  Jueves 14 de febrero 2019 

La Cancillería cubana afirmó que existe movimiento de tropas desde el país norteamericano hacia los aeropuerto de Puerto Rico, República Dominicana y otras islas del Caribe sin que los respectivos gobiernos hayan tomado conocimiento de tales acciones militares.

U.S. Marine Corps F-35B fighter jets (front) and South Korean air Force's F-15K fly over South Korea during a joint military drill, South Korea on August 31, 2017. Republic of Korea Air Force/Yonhap/via REUTERS ATTENTION EDITORS - THIS IMAGE HAS BEEN SUPPLIED BY A THIRD PARTY. SOUTH KOREA OUT. NO RESALES. NO ARCHIVE. - RC165D082100

 través de un comunicado, el gobierno cubano denunció públicamente una serie de desplazamientos de tropas estadounidenses  a través de “vuelos de aviones de transporte militar hacia el aeropuerto Rafael Miranda de Puerto Rico, la Base Aérea de San Isidro en República Dominicana y hacia otras islas del Caribe estratégicamente ubicadas”.

Alfredo Jalife Las consecuencias económicas del boicot contra Venezuela

9 febrero 2019

 

La Unidad de Debates Económicos de CELAG ha realizado un estudio en el que demuestra que el bloqueo financiero internacional a Venezuela desde 2013 es el principal responsable de la crisis económica. Este bloqueo supuso la pérdida de 350.000 millones de dólares en producción de bienes y servicios entre 2013 y 2017, según uno de los escenarios planteados dentro del modelo macroeconómico de consistencia que fue utilizado.

 

Las consecuencias económicas del boicot contra Venezuela

 

El estudio subraya la importancia capital de los bloqueos financieros para estrangular la economía de un país.

Los ataques externos a la capacidad económica y productiva de una nación pueden acabar con la misma en cuestión de pocos años y, en los últimos tiempos, suelen ser el preludio a una intervención militar. En este sentido, los autores advierten que la supuesta crisis humanitaria y la migración de centenares de miles de venezolanos tienen su origen en el boicot económico de Estados Unidos y sus aliados.

Sin embargo, el Gobierno estadounidense justifica una eventual intervención en esa presunta catástrofe humanitaria y en la emigración masiva que su bloqueo, precisamente, habría creado.

 

En el caso de Venezuela, el bloqueo se ha basado en la expulsión del país de los mercados financieros internacionales, impidiéndole recurrir al mercado de créditos tanto para renovar vencimientos como para realizar nuevas colocaciones. En un país integrado al mundo como proveedor de petróleo, la especialización productiva condujo a una alta dependencia de las importaciones que resultan financiadas con los ingresos petroleros. Es por eso que el boicot financiero y comercial sobre Venezuela tiene consecuencias mucho más graves que en economías diversificadas.

 

Desde que Nicolás Maduro asumió la Presidencia en 2013, el sector público venezolano dejo de recibir en términos netos flujos que en el quinquenio 2008-2012 habían supuesto más de 95.000 millones de dólares, es decir, unos 19.000 millones de dólares anuales.

 

A esto hay que añadir los cuantiosos pagos que supuso la elevación del riesgo país por parte de las agencias calificadoras. A pesar de que Venezuela cumplió puntualmente los pagos de la deuda externa, agencias como Standards & Poors o Moody´s colocaron el riesgo país por encima de los 2.000 puntos desde 2015, con picos de hasta 5.000 e incluso 6.000 puntos recientemente.  Los motivos aducidos por estas calificadoras a la hora de evaluar países son opacos pero la tendencia es puntuar bien a aquellos que favorezcan políticas de libre mercado y castigar lo contrario.

Así es como la deuda venezolana, a pesar de seguir pagándose sostenidamente, era calificada como de altas probabilidades de default con una calificación peor que la de países en guerra como Siria.

 

Por este motivo, el Gobierno venezolano tuvo que pagar en el quinquenio 2013-2017 más de 17.000 millones de dólares, unos 3.300 millones de dólares anuales.

 

En resumen, si se suma el valor promedio anual de divisas que ya no entraron producto del bloqueo (19.200 millones), más lo que el país tuvo que pagar promedio cada año correspondiente a la deuda externa (3.300 millones), se puede concluir que la economía y la sociedad sufrió una asfixia internacional de 22.500 millones de dólares anuales producto de una estrategia deliberada internacional de aislamiento financiero.

 Evidentemente esta presión financiera se intensificó desde 2015 con la caída del precio del crudo.

Todos los escenarios planteados por el estudio de CELAG demuestran que la economía cada año habría tenido un mejor comportamiento en el caso de que se hubiera dispuesto de esos 22.000 millones de dólares anuales. Por el contrario, la pérdida de esa cantidad explica en un 60% el deterioro económico. Como consecuencia del bloqueo, las pérdidas en producción de bienes y servicios oscilaron entre una horquilla de 350.000 millones y 260.000 millones en el periodo 2013-2017, lo que supone entre 12.200 y 13.400 dólares por cada venezolano o venezolana. El país perdió en ese quinquenio entre 1,6 y 1,1 Productos Internos Brutos.

 

Un país tan dependiente de las importaciones como Venezuela no puede activar su aparato productivo sin divisas.

El estrangulamiento de la financiación exterior ha significado, en términos metafóricos, un bombardeo masivo sobre sus fábricas e industrias.

Si el Gobierno de Nicolás Maduro hubiera contado con un financiamiento internacional como del que dispuso Mauricio Macri en sus primeros tres años de mandato, el crecimiento del PIB venezolano sería superior al argentino.

Vea el informe completo en: https://www.celag.org/las-consecuencias-economicas-del-boicot-venezuela/